domingo, 25 de octubre de 2009

Fougères: “La fe no se vende en el Supermaxi” (I parte)

Pudo haber escogido Managua (Nicaragua) o Izmir (Turquía). Pero no lo hizo: eligió Guayaquil. Llegó con la idea de quedarse tan solo dos años (tenía un trabajo algo nómada, que lo “obligaba” a cambiar de lugar cada 730 días). Hoy, luego de 44 años, se encuentra más aferrado que nunca a esa ciudad porteña a la que considera como suya. “Aquí uno tiene corazonadas, no me explico por qué. Sencillamente fue Guayaquil”, explica Bernard Fougères, un francés que vino al país sin saber hablar castellano pero que a los cinco meses ya daba conferencias sin apuntes. Hoy domina a tal grado el idioma que puede gozar del privilegio de ser columnista en uno de los diarios más importantes del Ecuador. Cuenta, además, con la experiencia de haber incursionado como conductor y realizador en diversos programas de TV y radio. Su correo electrónico tiene que soportar más de dos mil cartas al año, provenientes de personas que solicitan su orientación (candidatos al suicido, al aborto, al divorcio); sin embargo, por un instante dejó de revisar su e-mail. No para hacer preguntas, sino, para recibirlas.

Arturo Cervantes: Si tuviera la potestad para elegir un personaje (actual o del pasado) para entrevistarlo, ¿a quién sería?
Bernard Fougères: Sería Édith Piaf. Fue el fenómeno más grande de la canción en la Francia del Siglo XX, (estuvo) muy identificada con el pueblo. También a la Madre Teresa, Martin Luther King, Gandhi, J. F. Kennedy…

AC: ¿Qué le preguntaría a Gandhi?
BF: Le preguntaría si el principio de la no violencia era solamente un sueño o si él pensó alguna vez que podría convertirse en la meta de toda una humanidad. ¿La no violencia no es una utopía? Yo me lo sigo preguntando a todo nivel: la violencia doméstica, la violencia racial.

AC: ¿A quién jamás entrevistaría?
BF: Yo entrevistaría a cualquier persona, al mismo Diablo si existiera. No hay mal entrevistado. No hay entrevistado que pueda ser segregado, ni siquiera el peor violador o el peor asesino. Busco la verdad del ser, qué hay de bueno y de malo en cada persona.

AC: ¿Qué aprendió en la entrevista que le hizo al presidente Rafael Correa?
BF: Aprendí muchas cosas: que había sido muy atrevido; que no se puede agarrar por la barbilla a un presidente, por más “Bernard” que se fuera; y que fui un pendejo al hacerlo (al cogerle la barbilla). Fue una entrevista frontal, valiosa, valiente. Rafael respetó mi libertad absoluta de opinión. Pude, después de la entrevista, compartir unas copas de vino con él. A pesar de no estar de acuerdo con ciertas medidas que él ha tomado, he conservado hacia él un gran afecto.

AC: Usted ha dicho (en un artículo publicado en un diario local) que “todos tenemos una misión por cumplir”. ¿Cuál es la suya?
BF: Convertirme en un ser humano para poder entenderlos a todos, para poder meterme en la piel de todos: de los animales, de los árboles, de las plantas. Hago lo que puedo, y es una gota de agua en el mar, un grano de arena en el desierto. Comprenderme a mí mismo, buscar a Dios, leer todo lo que pueda acerca de Él (Dios). …

AC: ¿Quién es Dios para Bernard Fougères?
BF: (Es) la suma de todas las posibilidades. El “dios posible” –como lo llamo yo- es justicia, amor y bondad absoluta… (Dios) es lo absoluto.

AC: ¿Creador?
BF: Probablemente porque no hay otra explicación sino (tan solo) elucubraciones. ¿Cómo nació el mundo? (se pregunta) O nuestra mente es demasiado pequeña para poder entenderlo u optamos (sólo) por la idea de un Dios Creador que lo soluciona todo. Entonces, el círculo está muy cerrado. Los que tienen y viven una fe religiosa, tienen una suerte bárbara.

AC: ¿Quisiera ser creyente?
BF: Por supuesto que sí, pero la fe no se vende en el Supermaxi.

AC: ¿A qué le tiene miedo?
BF: Miedo a no ser aquel que soy, a vivir, a ser cobarde, a llevarme por el qué dirán. Tengo miedo a caminar por la 9 de Octubre con un reconocido homosexual por el temor de que digan que yo también los soy; de hablar con una prostituta callejera porque van a pensar que yo me voy a ir con ella. Eso es cobardía pura.


AC: ¿Qué tan complejo es amar?
BF: Es una cuestión de cada minuto Yo estuve casado cuarenta años, con buenos y malos vientos, con errores, con aciertos; pero fue un tiempo maravilloso. Yo creo en el amor eterno, pero esa eternidad se topa con el hecho de que no somos eternos. Entonces (sólo) un segmente de eternidad es nuestro. Cuando estás en el clímax del amor sientes la sensación de que (el amor) es eterno. El hombre capaz de ser fiel a una mujer toda una vida, es mucho más hombre que cualquier hombre. Es muy fácil ser infiel, es una tentación de todos los días, no es sencillo resistir una tentación.

AC: ¿Usted ha sido fiel?
BF: (Piensa por unos segundos y luego responde): No. Pero tampoco he sido infiel bestialmente (ríe). He tenido sólo una infidelidad muy grave. Curiosamente no fue sexual, lo cuál es más grave aún.

AC: ¿Por qué es más grave aún?
BF: Porque te involucras con todo tu ser afectivamente; mientras la afectividad sexual puede ser un instante de placer, un par de espasmos y no pasa de ahí.

AC: ¿Se arrepiente?
BF: Sí, porque hice sufrir y siempre el peor pecado es lastimar. Yo cedí a un impulso y mi voluntad no logró controlar (el impulso); consecuentemente lastimé, y es quizás la cosa de la que más me arrepiento

By Arturo Cervantes with 2 comments

2 comentarios:

Con este texto empecé a leerte.
¡Es muy interesante! Me gustó mucho.

La lei hace algunos dias. Esta genial. Publica la 2da parte...

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