viernes, 6 de mayo de 2011

Creciendo en Gracia: Dios gobierna la tierra

“¡Ya regresó! ¡El Señor está aquí! Murió, resucitó, se volvió a ir y ahora está aquí, de regreso”.
Voz en off que precede a las prédicas de José Luis de Jesús Miranda



Jesucristo es puertorriqueño. Tiene diez fornidos guardaespaldas bajo su poder. Es propietario de Telegracia, un canal de televisión. Vive en una mansión en el sector “Sugar Land”, en Houston, Texas. Cuando viaja en avión, toma asiento en primera clase y pide un whisky escocés. Se pasea por restaurantes, hoteles y casinos lujosos de todo el mundo.

Es, por así decirlo, la versión capitalista y postmodernista del Jesús carpintero de veinte siglos atrás, el que montaba asnos, calzaba sandalias y buscaba cimas altas para predicar. Éste, el nuevo, el que dice que ha regresado y se hace llamar José Luis de Jesús Miranda, viste saco y corbata, carga un Rolex en su muñeca izquierda y transmite su mensaje , vía satélite, todos los domingos en cientos de iglesias de 30 naciones diferentes. Sobretodo de países de habla hispana que simpatizan con su acento de boricua radicado en EEUU. Por cierto, dentro de la lista se encuentra Ecuador. En 1992 se fundó una iglesia en Guayaquil, como todas, denominada “Creciendo en Gracia: el Gobierno de Dios en la tierra”. Actualmente cuenta con más de 500 seguidores en esta ciudad porteña.



***



En rigor, los que han sido marcados con el “666” ya son salvos. Por eso Dean García, de 9 años, previo al consentimiento de sus padres, se dejó marcar debajo de su hombro izquierdo. Esta mañana dominguera exhibe su sello con orgullo peregrino. Estoy en la iglesia ubicada en Clemente Ballén, entre Av. Del Ejército y García Moreno, en el centro de la ciudad.

El sector es conocido por ser un auténtico festín delictivo: muchos de los carros que se estacionan por ahí pagan cara su ingenuidad y son desmembrados. Más adelante, a pocas cuadras, se ofrecen todo tipo de repuestos automotrices en una calle famosa por ofrecer todo tipo de repuestos automotrices. Y a un precio negociable. Si no tienen el repuesto que está buscando, se lo consiguen.

Las puertas exteriores de la iglesia son de vidrio y poseen unas películas oscuras que impiden ver su interior. Se puede apreciar, eso sí, el logo circular de Creciendo en Gracia, con un águila en el medio y los tres “6” que simbolizan a este grupo religioso. El auditorio es largo como una salchicha. Posee dos pisos. En el de abajo, el principal, los adultos se congregan. En el de arriba, los niños, ajenos a todo el escándalo de abajo, a los gritos, a la música chichera, a los bailes, a los videos proyectados, realizan manualidades infantiles con conteZnido religioso.

Algunos de ellos ya están marcados.

Como Dean (9), por ejemplo.

-¿Por qué decidiste sellar tu brazo?

-Mi mami me dijo que eso estaba bien.

-¿Lloraste?

Dean lanza una sonrisa tímida, encoje sus hombros, hace muecas muy propias de quien se aproxima a rebelar un pecado que lo avergüenza, y luego responde con tono pueril: “Sí, lloré. Me dolió mucho”.





Hoy han venido veintiún niños. Han sido separados en dos grupos. En el primero están los comprendidos entre los 2 y los 7 años. En el segundo, infantes de 8 años en adelante.

El tema del día es “El conteo regresivo”. Adepto a Creciendo en Gracia que se respete, ha colgado en su nevera el calendario que cuenta los días para el final (junio de 2012), cuando todo esto que hoy conocemos como tierra se acabará y el cuerpo de José Luis de Jesús Miranda y el de todos sus seguidores marcados se transformarán: se volverán inmortales e incorruptibles. “El Gobierno de Dios en la tierra”, justamente, es eso: Jesús Miranda al poder y todos los demás, los que no hemos sido marcados, seremos sus súbditos. Los que sí lo han hecho, gobernarán con él aquí en la tierra. Una tierra que, según sus promesas, será perfecta: los animales deambularan libremente, no habrá corrupción ni maldad ni enfermedades.
. Así que, ese contenido denso, cargado de simbolismos, capaz de provocar muchos dolores de cabeza para entenderlo del todo, a los niños se les inculca con ingenuos ejercicios de kínder.

Sentada en una silla celeste, Diana, de tres años, colorea o, más bien, garabatea un reloj que simboliza el conteo y que incluye los tres “666”.

-Pinte, mi amor, pinte el “666”- le dice su instructora anciana, de cabello desteñido y orejas alargadas.

Diana obedece y luego, al final, le enseña orgullosa su obra de arte de niña de jardín.




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Se anuncia la llegada de José Luis de Jesús Miranda en la pantalla. Todos los peregrinos adultos, en un acto automático, se colocan de pié, como si fuesen alumnos de secundaria que se preparan para recibir al único profesor que respetan.

-¡Ya regresó! ¡El señor está aquí! Murió, resucito, se volvió a ir y ahora está
aquí, de regreso-
anuncia una voz en off que, como todas las voces en off, ninguno de nosotros vemos, pero sí sentimos omnipresente tono.

Y de repente aparece el Apóstol. El Padre. El Jesucristo Hombre (JH). El Dios. José Luis de Jesús Miranda. Un primer plano sobre su rostro deja ver sus rasgos más sobresalientes: cejas delgadas poco masculinas y cachetes inflados. Está pasado de peso, al parecer, por llevar una dieta muy a la americana. Observa fijamente a la cámara y, acto seguido, lanza un saludo similar al dado por los militares: dos de sus dedos chocan en su frente.





Sólo basta verlo en la pantalla para que sus seguidores se retuercen, den vueltas, griten “Haba Padre” (Aleluya Padre), “¡Ya llegó!”, “¡Aquí está!”. Y eso, así, a ese ritmo, con la misma intensidad, todos los domingos, a las 10h00, en este mismo lugar.
. José Luis de Jesús Miranda al ataque, sentado en un sillón acolchonado.“Digan: ‘Hoy es un buen día’

-Hoy es un buen día-
repite todo su rebaño guayaquileño sentado en sillas plásticas incómodas.

Hasta hace dos años, José Luis de Jesús Miranda se daba el trabajo de visitar a todos sus seguidores y ganar adeptos. A Ecuador vino en seis ocasiones. En esos viajes conquistó, según Diógenes Barros, líder principal de esta iglesia en Guayaquil y evangélico retirado, alrededor de 6000 cabezas ecuatorianas. Actualmente existen iglesias en Quito, Otavalo, Machala, Esmeraldas, Durán, Portoviejo, Manta, Ambato, Quevedo y en otras quince localidades ecuatorianas.

Hoy en día, Jesucristo Hombre se ha refugiado en esta globalización que lo puede todo y predica desde la comodidad de su sede en Houston. 287 radios en todo el mundo transmiten sus prédicas y el canal del cual es propietario, Telegracia, se encarga de repartir sus palabras domingueras pre-grabadas. Sólo él y nadie más que él está autorizado para predicar.

No existe una estadística certera de cuántos fieles tiene en el mundo. Pero recientemente, en un viaje por Honduras, él mismo se atrevió a lanzar un número: 100 000. Y si lo dice dios, por algo ha de ser. Lo dijo en una rueda de prensa en la que sacó de su bolsillo el mismo discurso que lleva a todos lados: que el Vaticano es una farsa, que no existe el pecado ni el infierno ni Satanás ni los milagros ni los santos. “Advertí en la Biblia que vendría como ladrón en la noche y llegué como ladrón en la noche”, suele repetir a menudo.




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Oficialmente, el encargado de realizar los tatuajes en Guayaquil es Richard Quimí. Ante él se han recostado más de 80 cuerpos, ofreciendo sus espaldas, brazos, manos, frentes, pechos y hasta sus nalgas para ser marcadas con los tres “6” (“El sello de la prosperidad y la seguridad”) o con el “SSS” (Salvo Siempre Salvo) o, simplemente, con el rostro humano de su dios. Tiene 25 años y estudió en el colegio Bellas Artes, donde aprendió a dibujar.

Todo eso me lo cuenta en pleno culto, mientras Jesucristo Hombre predica. Richard está sentado a mi lado izquierdo. Frente a nosotros, una chica con trenzas exhibe su espalda descubierta y tan sólo adornada con dos tatuajes: un pequeño “666” irregular y el célebre símbolo Play Boy que habla de su pasado, seguramente, no religioso.






Llegó la hora del baile. Esto es reggaetón. Y del sucio. Pasos fuertes, rápidos, izquierda y derecha, hasta abajo, con todo. La iglesia entera se mueve a un solo ritmo, como si todo esto fuese un guión cinematográfico preparado con mucha anticipación.

“Jesucristo Hombre en la tierra está/ Diablo, muerte y pecado no existen más/Con bandera de gracia el mundo gobernará”, se escucha con un “flow” potente y rimado.
. Tanto movimiento provoca que el sombrero de campo de un hombre relleno, caiga. En él lleva impresa las siglas JH y los tres “666” color rosado. Su vestimenta es blanca de pies a cabezas. Camisa blanca, pantalón blanco, sombrero blanco. Se trata de Ramón Conformes (51), oriundo de Paján, Manabí, tierra agrícola por excelencia.

Luego viene la despedida del dios hecho hombre, el Cristo que, por tener algunos juicios en su contra y dedos que lo señalan como Anticristo, últimamente permanece escondido y tan sólo se deja ver en la pantalla. Con sus anteojos puestos que acreditan sus próximamente 64 años de vida -el 22 de abril de este año, fecha en la que sus seguidores celebrarán lo que para ellos es una suerte de navidad- lee los últimos versículos de esta mañana y luego sentencia: “Los declaro santos, reinando en vida. ¡Hasta una próxima reunión!”. La cámara lo sorprende llevándose un pañuelo blanco a la nariz. Dios amaneció con gripe.

*Crónica publicada en la revista Diners, edición #348, mayo/2011. Fotos: Amaury Martínez.

By Arturo Cervantes with 6 comments

6 comentarios:

Una sugerencia: me parece que falta que hablen más las personas. Estás más tú en el texto, que ellos. Me habría gustado entenderlos más a través de sus testimonios.

Saludos,

Este comentario ha sido eliminado por el autor.

Yo soy cristiano; es decir seguidor de Cristo.
Pero del Unico y verdadero q dio su vida para que nosotros vivamos...
no del q quiere que lo mantegamos en la vida
Jesucristo Hombre?...
como se puede llamar asi; acaso no tiene temor d Dios...
si sabe lo q dice la biblia respecto a eso

El mismo Jesus dijo en
Mateo:24;5 Porque vendran muchos en mi nombre, diciendo:Yo soy el Cristo; y a muchos engañaran.
Mateo:24;23-24 Entonces si alguno os dijere: Mirad, aqui esta el Cristo, o mirad alli esta, no lo creais.
Porque se levantaran falsos Cristos, y falsos profetas, y haran grandes señales y prodigios, de tal manera que engañaran si fuese posible, aun a los escogidos...

No se dejen engañar de ese farsante, lo que me queda decirle es q se Arrepienta q el señor es justo para perdonarlo, todos sin excepción necesitamos del perdón d Dios para limpiarnos del pecado aceptando a cristo como nuestro señor y salvador solo así dice su palabra que seremos salvo.
Si has leido sabras q es asi sino te aconsejo que leas la biblia con fe y humildad orando al señor que te de sabiduría para comprenderla...
No te dejes engañar Que Dios de los cielo te Bendiga 100pre

ni dios existe de verdad como va a existir en carne y hueso .por favor
no falta los miles de seguidores y este señor robendoles la plata
la ignorancia es la peor arma definitivamente

que se sigan tatuando todo el que quiera, beban y hagan lo que bien crean , rian disfruten . veremos la verdadera ira del creador de los cielos y la tierra , como godoma y somorra asi sera para toda esta guarida de maldad, el fuego los consumira a ellos mismos. tendremos noticias lo veran,

perdon es sodoma y gomorra , pero quedo claro

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